Pueblos originarios

Un pueblo que oprime a otro pueblo no puede ser libre: Derecho a la autodeterminación nacional del pueblo mapuche

La resistencia del pueblo Mapuche no ha sido derrotada, atravesando diversos momentos históricos, y resurge como una de las luchas fundamentales del Chile del siglo XXI.

En comunidades, el Estado descarga una brutal represión que no discrimina entre niños o ancianos. Los perdigones, balaceras y golpizas en “zonas de conflicto” proliferan. Desde allí viene la violencia. En su mayor parte, desde el Estado, coaligados con las corporaciones forestales, latifundistas y gremios de colonos.

Las luchas del pueblo mapuche tienen simpatía popular, y apoyo activo en miles de jóvenes. Empieza a resurgir una identidad nacional mapuche, en respuesta a la prisión política, montajes y la aplicación de la Ley Antiterrorista.

En cada sindicato y en cada población, en coordinación con nuestros hermanos mapuche, debemos pelear para que se retire la policía de todas esas zonas, por la desmilitarización de la Araucanía, la libertad inmediata de presos políticos mapuche y la eliminación de la Ley Antiterrorista. Las tierras controladas por capitalistas y terratenientes que tienen su origen en el saqueo, deben ser devueltas a las comunidades mapuche, y con la expropiación sin pago de los más de dos millones de hectáreas de los grupos Matte y Angelini.

Por eso decimos:

  • Derecho a la auto-determinación del pueblo mapuche, y devolución de sus tierras.
  • Nacionalización sin pago de las tierras usurpadas por Matte y Angelini de las forestales. Luchamos por la unidad entre explotados y oprimidos, por la unidad de la clase trabajadora y el pueblo mapuche. Un pueblo que oprime a otro pueblo no puede ser libre.
  • En el histórico conflicto del Estado capitalista chileno y los empresarios contra el pueblo-nación Mapuche, nos ubicamos junto al pueblo mapuche y defendemos el derecho a la autodeterminación nacional de éste último, lo que para nosotros puede implicar incluso, si el pueblo Mapuche lo determina en sus instancias de autodeterminación, la formación de un Estado independiente con territorio propio.
  • La clase trabajadora no puede imponer una nacionalidad a un pueblo oprimido por siglos, primero por la Corona española y luego por la clase dominante: el Estado capitalista chileno.
  • Pero, sin combatir los intereses capitalistas, cualquier “derecho a la autodeterminación” o grado de autonomía o soberanía que se otorgue hoy, será retirado el día de mañana. La tarea histórica de la conquista al derecho de la autodeterminación sólo podrá obtenerse mediante la alianza de trabajadores chilenos/as y el pueblo mapuche contra un enemigo común: el Chile que heredamos de la dictadura de Pinochet.